Sobre lo irrelevante
Para un introvertido como yo, hasta conversar sobre el clima con un desconocido puede ser difícil, Séneca. No puedo negar que además siempre me pareció una completa estupidez. Pero cuando escucho a alguien quejarse del mucho frío o demasiado calor, me provoca más bien intervenir para agradecer con todas mis fuerzas al universo por lo que hoy haya establecido para nosotros.
Que si sobre autos, que si sobre fútbol, que si sobre una noticia difundida. Todas me parecen conversaciones sin sentido de las que no sólo no quiero participar, sino que prefiero no escucharlas. Admito que todos tenemos — y tal vez necesitamos — unos momentos de estupidez, pero es que con la mayoría de gente ya parece demasiado.
Es más fácil hablar de lo que todo el mundo habla porque justamente requiere menos reflexión, cuando son los temas difíciles los realmente importantes o, por lo menos, sumamente entretenidos.
Por esto yo estoy bien hablando más conmigo mismo: así no dependo de otros para estar entretenido, menos para formarme. Claro que converso también con autores a través de los libros, y siempre es una sorpresa grata escuchar al que sabe hablar y sabe de qué hablar.
Del budismo vengo aprendiendo a desprenderme un poco del cuerpo, sin negar que lo necesito. Claramente mi prioridad hoy es la mente, pero sin cuerpo sano la siento casi impotente.
Pues cuando hablas de empezar a vivir — que creo ya estar haciéndolo — es mi mente la que me puede decir si estoy viviendo, no una simple sensación detectada por mi cuerpo.
Es justo lo de pensar en la vida de mi mente con lo que creo que estoy navegando por mi propia ruta, independientemente de la corriente. Pero es mi cuerpo la embarcación que necesito para que mi capitán nos pueda llevar a algún sitio.
¿Cómo no pensar en mi mente si sólo puedo pensar justamente por ella? Hoy soy feliz con lo que tengo — que sé que es prestado —, y sólo puedo serlo porque es la mente lo que me permite entenderlo. Que para escribirlo necesite el cuerpo es porque necesito una línea a tierra.
18 de agosto de 2026
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